MUNDO IBÉRICO
Los pueblos ibéricos habitaron el litoral mediterráneo de la Península Ibérica desde la actual Andalucía (en la zona del Guadalquivir) hasta el sur de Francia (en la zona del Languedoc y el Roine), incluyendo las zonas de Murcia, Valencia, la zona de Aragón hasta Zaragoza, Cataluña y el Roselló, entre los siglos VI y I a.C. Los contactos que mantuvieron los íberos con otras civilizaciones mediterráneas, básicamente griegos y fenicios, les aportaron una serie de nuevos conocimientos. La interrelación con estos pueblos tuvo una gran influencia sobre los íberos, que pasaron de formas sencillas de organización a formas más complejas. Su cultura material, descubierta por la arqueología moderna, sus artes plásticas y sus lenguas, conocidas a través de inscripciones y de topónimos, ayudan a los investigadores a definir esta civilización, desconocida en gran parte hasta el presente.
